El incendio este miércoles de un vehículo enchufable en Alcorcón —todavía no se ha confirmado si es híbrido o eléctrico— que provocó la muerte de dos bomberos municipales ha reactivado el debate sobre si este tipo de vehículos son más propensos a arder. Según un completo estudio de la aseguradora estadounidense AutoinsuranceEZ, basado en los datos de la autoridad de seguridad vial de ese país, los coches híbridos —que combinan baterías con motor de combustión— son los que más incendios sufren: 3.474 fuegos por cada 100.000 ventas; después siguen los de gasolina y diésel, que padecen 1.529; mientras que los más seguros serían los eléctricos, con 25 —aunque los bulos digan que son los que más arden—. Noruega, el país con la mayor implantación de eléctricos del mundo, ha constatado entre cuatro y cinco veces más incendios en coches gasolina y diésel que entre los eléctricos, aunque no ofrece datos sobre híbridos. En cualquier caso, los fuegos de coches con baterías suponen riesgos que requerirán nuevas medidas de seguridad.“Los eléctricos son una tecnología nueva, en crecimiento, positiva, pero que implica nuevos riesgos en los edificios, y todavía no tenemos una normativa adecuada en España para garantizar la seguridad”, explica César Martín-Gómez, catedrático de Arquitectura de la Universidad de Navarra y coautor de dos estudios sobre el tema. Un portavoz de la patronal Aedive responde que “las instalaciones eléctricas sí tienen ya normativa” y que “no hay ningún tipo de estudio que indique que el riesgo por aparcar coches eléctricos se ve incrementado”. Martín-Gómez retoma: “Los cero emisiones tienen distintos tipos de baterías y distintas formas de arder. Además, hay nuevos elementos que se instalan en los edificios: cargadores, cables, distribución de energía…”, prosigue. Ni la DGT ni la patronal de seguros Unespa disponen de datos sobre incendios en vehículos.Mohd Zahirasri, químico experto en baterías, es el otro coautor: “Los vehículos de combustión pueden provocar incendios graves, pero la dinámica del fuego difiere respecto a los de las baterías, que pueden liberar gases tóxicos como el fluoruro de hidrógeno (HF) debido a la combustión de los electrolitos de la batería. Este es especialmente preocupante, ya que supone un riesgo importante para la salud y no suele encontrarse en los incendios de vehículos de combustión interna. Esto hace que los incendios de eléctricos sean potencialmente más peligrosos en términos de emisiones de gases tóxicos específicos. Sin embargo, aún queda mucho por estudiar en este ámbito”, comenta por correo.Más informaciónEn sus trabajos muestran que los incendios de vehículos eléctricos pueden alcanzar tasas de liberación de calor más elevadas que los de combustión, que además es mayor cuanto más grande sea la batería. Analizaron además un centenar de incendios en varios países de Europa, y llegaron a la conclusión de que en el 42% de los casos la causa era desconocida, en el 29% se debía a fallos del vehículo, mientras que en el 13% era por factores externos y en el 9% por factores humanos.Seis coches eléctricos de la marca Tesla arden en el remolque de un camión que los transportaba en Estambul, Turquía, el 6 de octubre de 2023.Muhammed Gencebay Gur (Anadolu/Getty)Los bomberos ya se están preparando para este tipo de fuegos, tal y como confirma Patxi Ayensa, del Grupo de formación de incidentes en vehículos de los Bomberos de Navarra. “Los equipos de protección actuales protegen contra esos gases, aunque también se pueden absorber por la piel. Lo importante es que nos informen de qué tipo de automóvil está ardiendo, porque cada uno tiene su propia dinámica de fuego”.¿Cómo es? “En los coches de combustión, el fuego sale hacia arriba y suele terminar cuando se acaba la gasolina. Mientras, en los coches enchufables, cuando la batería se daña las celdas —puede haber de 3.000 a 7.000 por vehículo— empiezan a generar unos gases que van saliendo por unos orificios de forma perpendicular al coche. Por eso el fuego se expande así, como si fuera un soplete, de forma lateral”.Medidas de seguridadMartín-Gómez señala que habría que tomar nuevas medidas de seguridad en previsión del aumento de los eléctricos: “La primera medida debería ser estudiar si se permite entrar a los eléctricos en aparcamientos subterráneos de edificios singulares, como un hospital o uno antiguo. Y sería positivo que estos vehículos aparquen en las plantas más altas y cerca de los accesos, para facilitar la labor de los bomberos”.Además de los coches, hay nuevos sistemas eléctricos —puntos de recarga, cables— que hay que revisar. “Se pueden instalar sistemas como las cámaras termográficas, que permiten ver si tanto la instalación como una batería se están sobrecalentando. Mientras, los sistemas de ventilación se van a tener que reforzar para sacar más aire y ser más resistente a los humos. También habrá que explorar la posibilidad de tener nuevos tipos de extintores, porque a estos incendios no les puedes echar agua”, continúa el experto de la Universidad de Navarra.Todos coinciden en que la alerta temprana es fundamental. “Ayuda mucho llamar rápido a los bomberos y decir exactamente qué coche es (híbrido, eléctrico, gasolina, gas) e incluso la matrícula”, apunta Ayensa. “Una de las opciones es usar una manta térmica, que sirve para enfriar las celdas y sofocar los gases, ya que si siguen ardiendo la reacción química se retroalimenta. Otra idea es meter el coche en una piscina de agua”, añade. Eso hicieron los bomberos de Zumárraga (Gipuzkoa) hace unos días con un híbrido que ardió en la calle. “Sirve para que baje la temperatura y se enfríen las celdas, con lo que las no afectadas no arderían”. Es una solución mucho más compleja en un garaje.De cara al futuro, el bombero pide aplicar nuevas soluciones a los parkings: “Más medidas para evacuación de gases y extracción de humos calientes o cortinas o mamparas ignífugas para evitar que se expandan los fuegos entre coches”. Martín-Gómez concluye: “En los nuevos aparcamientos también se puede plantear que las plazas para eléctricos estén más separadas para evitar riesgos, aunque con los antiguos es más complejo. En cualquier caso, hay que mejorar la normativa para adaptarla a estos nuevos vehículos”.Consejos para evitar incendios en un coche eléctrico José María Moreno, de Allianz Partners, explica algunos consejos que ofrecen desde la aseguradora para evitar incendios en coches híbridos y eléctricos: “Al adquirir un vehículo eléctrico, es esencial revisar la instalación eléctrica del domicilio y comprobar que pueda soportar la carga adicional del vehículo. Se debe elegir un cableado homologado y una ubicación adecuada para la instalación que evitará fallos por sobrecalentamiento o humedades. Por último, y aunque es poco probable, en caso de incendio se recomienda desconectar la alimentación eléctrica”, señala.
Y continúa: “Tanto mientras se recarga como durante la conducción, la batería es el elemento más importante de los vehículos eléctricos, y al que debe ir dirigido la mayor parte del mantenimiento. Al margen del punto de recarga, nuestros expertos también recomiendan hacer un mantenimiento periódico del propio vehículo, acudiendo a revisiones con el fabricante, haciendo una conducción moderada que no sobrecargue la batería y vigilando las cargas, que no deben ser ni demasiado altas ni demasiado bajas. Con estas recomendaciones la vida útil del vehículo se amplía”.

¿Arden más los coches eléctricos o híbridos? Cada tecnología se quema de manera distinta | Clima y Medio Ambiente
Shares: